Leganés será pionero con la aplicación de una ordenanza municipal que limitará la emisión de radiación de las antenas de telefonía móvil del municipio.
La localidad será la primera en reducir en 4.000 veces la emisión de estas infraestructuras por debajo de lo que marca la ley, según informó del concejal de Urbanismo e Industria, Raúl Calle, en la presentación de este acuerdo, que ha tardado un año en gestarse.
El acuerdo incluye la creación de una comisión mixta en la que participará el Ayuntamiento, los vecinos, los expertos y los representantes de empresas del sector que se encargará de hacer un seguimiento de todas las antenas que quieran instalarse en el municipio, mediante la elaboración de dictámenes vinculantes.
a nueva ordenanza se llevará al próximo Pleno municipal para su debate y posterior aprobación.
Tras ello, todas las instalaciones radioeléctricas de la localidad deberán adaptarse a la nueva normativa bajo amenaza de "serias sanciones económicas»", según Calle.
"Es una ordenanza que recoge todas las cuestiones para garntizar la salud de los vecinos», dijo tras anotar que todo el municipio ha sido declarado "zona sensible", por lo que la emisión no superará los 0,1 microvatios por centímetro cuadrados. Además, la ordenanza prevé la creación de un mapa detallado de estas antenas que ofrecerá información pormenorizada de sus emisiones.
Por su lado, el alcalde, el socialista Rafael Gómez Montoya, anotó que esta futura normativa local es fruto del "esfuerzo" y remarcó que será "referente" de otras en el país.
Así lo corroboró también el representante de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos, Francisco Caño, quien manifestó que "esta ordenanza situará a Leganés a la cabeza de España". Su Federación trasladará a todas las entidades asociadas esta normativa para que sirva como modelo.
Por su parte, un portavoz de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Leganés, Ángel Sánchez, afirmó que se trata de "un acuerdo histórico", que recoge la opinión vecinal para fijar "de manera real" el control sobre estas instalaciones radioeléctricas. En este sentido, hizo referencia a las ordenanzas que, de estas características, suponen "papel mojado" en el control efectivo de las emisiones de radiación.