El municipio de Pinto sufrió la semana pasada un considerable colapso en sus gestiones judiciales, debido a la falta de personal en el Juzgado de Paz que propició la paralización de la "Fe pública" mediante la cual se emiten partidas de nacimiento, de defunción, enlaces matrimoniales o Libros de Familia.
Entre los días 1 y 8 de septiembre, la única instancia judicial de la localidad ha visto frenada su actividad, ya que de los cuatro funcionarios que desempeñan su labor sólo un agente judicial se mantenía en su puesto de trabajo, si bien sus competencias no le permiten tramitar expedientes de Fe pública. Del resto de la platilla, dos trabajadores se encontraban de baja médica y el otro de vacaciones, por lo que este funcionario, junto a un agente de la Policía Local, era el único personal que se hallaba en las instalaciones.
Desde el Ayuntamiento de Pinto, y concreto gracias a la mediación del primer edil, Juan Tendero, se instó a la consejería de Justicia de la Comunidad de Madrid, responsable del juzgado, a que pusiera solución a este inédito problema.
La Comunidad destinó, ya en la mañana del pasado viernes, a un agente judicial para que lleve a cabo las inscripciones solicitadas estos días en el Registro de Paz, que además se verá reforzado con la vuelta de vacaciones hoy día 11 de la secretaria judicial.
El alcalde pinteño subrayó, tras producirse este problema, la necesidad que existe en la localidad de ampliar los servicios judiciales: "La situación vivida evidencia más que nunca la necesidad de que se acometan mejoras en el campo de la Justicia en nuestro municipio. Hace falta un Juzgado de Primera Instancia e Instrucción y un Registro Civil propios en nuestro municipio, y ésta es una petición que la Comunidad de Madrid tendrá que conceder a Pinto sin más dilación", concluyó el primer edil.